La historia precisa del blackjack es algo nebulosa, pero se sabe a ciencia cierta que este juego ha entretenido a muchos apostadores durante cientos de años. Se cree que el emocionante juego del blackjack originariamente evolucionó de juegos que se jugaban en Francia en el siglo XVIII. El blackjack parece tener sus raíces en un juego particular, que es el juego del "Vingt et Un" o veintiuno real.
Una vez que el jugador comprenda el juego del veintiuno real o blackjack, será fácil de entender cómo este juego adquirió su nombre. El propósito de este juego es que un jugador llegue a obtener un puntaje total de 21 puntos. La intención, por lo tanto, es la de conseguir las cartas que estén lo más cercanas posibles al 21, sin pasarse.
Con respecto al nombre 'Blackjack', se trata de una historia totalmente distinta. Luego de la legalización de las apuestas en Nevada, Estados Unidos, en los años 30, los dueños de los casinos introdujeron un rasgo especial en un intento por atraer a más jugadores al juego de blackjack. En la circunstancia en la cual se usara una carta que exhibiera un blackjack para crear una mano ganadora, se ofrecían pagos más altos y probabilidades especiales. Además, cuando el blackjack se presentaba con un as de espadas, esta situación también provocaba ganancias más altas. Una vez que el juego de blackjack se volvió cada vez más popular, estos beneficios especiales fueron dejados de lado.